«Mujeres en Danza» volvió a conquistar al público en una noche donde la emoción, la técnica y la diversidad de lenguajes coreográficos pusieron en valor el papel de las mujeres que lideran la escena dancística desde la Región de Murcia hacia el mundo. Esta es la tercera edición que anualmente emociona al público de Murcia con su elenco y calidad artística. Celebrada con motivo del 8 de marzo, la gala se consolida como un homenaje al trabajo artístico y la trayectoria internacional de bailarinas y coreógrafas murcianas.
Las artistas que encabezaron una programación de gran nivel fueron Piedad Albarracín, Inés Hellín, María Belchí y María Muñoz. Cada una de ellas trajo consigo una pieza que reflejaba su estilo, sus raíces y su visión del arte, transitando entre la danza española, el lenguaje contemporáneo y las formas híbridas que están marcando el presente escénico.
“Un año más, el talento femenino volvió a brillar”, titulaba la crítica publicada en La Opinión de Murcia, que destacó la “madurez y potencia escénica” de las intérpretes, así como la variedad de estilos que fue desde la danza española hasta las nuevas formas de la contemporaneidad.
El público recibió con entusiasmo cada propuesta, reconociendo en cada pieza no solo la excelencia técnica, sino también la fuerza simbólica de unas trayectorias forjadas con constancia, pasión y compromiso artístico.
La gala también permitió al público descubrir nuevas voces coreográficas emergentes, mujeres que están construyendo un lenguaje propio y valiente, comprometido con el arte y con su tiempo. Las propuestas, aunque distintas en forma, compartieron una misma pulsión: la de contar desde el cuerpo, desde la experiencia y desde una identidad que se afirma bailando.
Mujeres en Danza no es solo una muestra artística, sino también un encuentro con las raíces, una celebración del esfuerzo y una mirada hacia el futuro del arte hecho por mujeres. Es una declaración escénica del lugar que las mujeres ocupan —y conquistan— en el universo de la danza actual. Y una confirmación de que el futuro de la danza está lleno de nombres propios, y muchos de ellos son femeninos y murcianos.


















